ASTURIAS CUMPLE 75 AÑOS COMO CENTRO MUNDIAL DE LA ASPIRINA

 

20170715 aspi frasco de aspirina del siglo XIXLa aspirina… Fíjense: lleva ya 75 años produciéndose, en La Felguera (Langreo, Asturias), zona minera y siderúrgica. En el año 1942 se instaló allí la fábrica que empezó a sintetizarla a partir de los derivados del carbón1. ¡Ahí lo tienen! ¡Sí señores! Y desde el año 2014 produce esa fábrica el 100% del ácido acetilsalicílico de Bayer1.

China es uno de los principales países que se ha incorporado al uso y demanda de la Aspirina (la occidentalización de la medicina en esos países y el envejecimiento de la población está llevando a un mayor consumo del ácido acetilsalicílico en la prevención de agregación plaquetaria que produce enfermedades como ictus, trombosis o infartos). Claro, en la medida que se incorporan longitudes de frecuencia de conocimientos favorecedores de la Aspirina –sobre todo prevención de cardiovasculares- pues… ¡Fíjense qué mercado!, ¿no? Impresionante, pero es que les vamos a dar cifras.

20170715 aspi 4Esta fábrica de Langreo produce 5.500 toneladas anuales de ácido acetilsalicílico, lo que supone 200 millones de Aspirinas. Y en el mundo se consumen 463 millones de Aspirinas normales y 538 millones de Aspirina-Cardio (ahora sintetizada con derivados químicos del petróleo). ¡Increíble! Esto último sí nos gusta reseñarlo, en el sentido de que antes, fíjense, como hemos dicho, la minería y la siderurgia estaban allí en Langreo, y con los productos derivados del carbón, -el carbono-, dedujeron y sintetizaron la Aspirina  (parece mentira, ¿verdad?), pero ahora, que ya están cerradas casi todas las minas, los componentes vienen del petróleo. Está compuesta por carbono, hidrógeno y oxígeno. Es una molécula relativamente fácil de obtener (en Internet pueden encontrar cómo fabricarla; entre otras cosas, con ácido sulfúrico).

20170715 aspi 6Es muy antigua, muy antigua, su utilización pero ya en forma natural: la corteza del sauce blanco (Salix alba), puesto que ya se empleaba por los sumerios y los egipcios, es decir, nada más ni nada menos que unos 3.500 años antes de nuestra era.

Luego, en los siglos V y VI antes de nuestra era, se siguió utilizando la corteza del sauce porque era antitérmico, antiinflamatorio y analgésico, tal como lo describe Hipócrates de Kos (el padre de la medicina Griega)2.

Y cada vez se fue utilizando más y más y más, hasta que lograron sintetizarlo. (Quién y cuándo realizó la síntesis se discute, como siempre en estos casos)

El creador, como tal, del ácido acetilsalicílico (Aspirina) de Bayer es Félix Hoffmann. A él le dieron el atributo de haberlo sintetizado en 1897, aunque todo parece indicar que él no fue, sino que copió lo que hicieron otros (pero no vamos a entrar en eso).

Lo cierto es que, hoy por hoy, el ácido acetilsalicílico -la Aspirina- tanto en dosis altas para unos procesos, como en dosis bajas como cardio-protector, se ha convertido sin duda en el medicamento de los medicamentos. Y cada vez se descubren nuevas aplicaciones que tiene, sin duda, el medicamento por excelencia... ¡procedente del sauce!, y hoy, de los derivados del petróleo. ¿Qué les parece? ¡Así es! ¡Así es!.

Nos gustaría poder ensoñar y ver qué diferencia habría entre la corteza del sauce, debidamente purificada y alegrada, y el ácido acetilsalicílico sintético, hecho a partir, antes de derivados del carbón y ahora de derivados del petróleo. Nunca lo sabremos -¡ya no!-, pero sigue funcionando, o al menos eso nos muestran los trabajos clínicos.

 

***********

20170715 aspi 21 Fábrica de La Felguera: En 1942, en plena autarquía franquista, el fomento de la producción nacional y la dificultad de importación a causa de la II Guerra Mundial, dieron pie a que Duro Felguera, Explosivos Río Tinto, Banco Urquijo y Banco Hispano Americano, (compañías con fuertes vinculaciones entre sí y con Asturias) pusieran en marcha la sociedad química Proquisa, industria que en 1969 fue comprada por BAYER.

La Sociedad Proquisa, (Sociedad de Productos Químicos Sintéticos), es más conocida en Asturias como “La Química”. Y ¿por qué en Asturias? Muy fácil, por el carbón. Langreo es una zona eminentemente minera (ahora en claro retroceso), siendo la mina de carbón el principal motor de su economía. Del carbón precisamente se obtiene, por un lado el cok, y de él el anhídrido acético; y por otro el ácido salicílico, que juntos dan el ácido acetilsalicílico (que es el principal componente de la Aspirina). Actualmente dicho componente no sale del carbón, sino que es fruto de un proceso químico, mezcla de sosa y fenol. La fábrica de La Felguera, que en un principio utilizó derivados del carbón para sintetizar la molécula, actualmente se nutre de derivados químicos del petróleo de proveedores como Asturiana de Zinc, BP, Solvay, Cepsa y Air Liquide.

El ácido acetilsalicílico sale en polvo de esta planta de Langreo en bidones y viaja por carretera hasta la ciudad alemana de Leipzig. Allí toma forma de comprimido. Se calcula que se consumen unos 200 millones al día en todo el mundo. La Aspirina se vende en más de 160 países y su principal consumidor es Estados Unidos.

2 Historia del ácido acetilsalicílico:

Existen antecedente de que los chinos usaban las hojas de sauce como analgésico hace más de tres mil años. Mucho tiempo después ese árbol daría inicio a la Aspirina, el fármaco más investigado y popular del mundo. Aquí se describen brevemente alguno de los principales hechos y remedios que se usaban antes del descubrimiento del ácido acetilsalicílico:

Durante la Edad Media las curanderas hervían la corteza del sauce y la daban a beber a la gente agobiada por el dolor. Una ley prohibió el descortezamiento y corte de hojas del sauce, porque eran necesarios para la industria cestera, y así quedó sepultada en el olvido aquella pócima milagrosa.

Y en la época moderna, en 1763, el clérigo Inglés Edward Stone inició el primer estudio clínico sobre los efectos del extracto de sauce. En una exposición ante la Royal Society de Londres, dio a conocer el exitoso tratamiento antifebril en 540 pacientes con hojas secas de sauce disueltas en agua, té y un poco de cerveza.

En 1828 Johan Andreas Buchner, profesor de farmacia de München, desarrolló a partir de la corteza de sauce una masa amarillenta que llamó salicina, comienzo de los salicilatos, la familia de compuestos que fueron el antecedente de la aspirina. Un año más tarde el químico francés Leroux convirtió la salicina en cristales.

En 1853 el químico francés Charles Frederic Gerhardt intentó superar el problema de ácido salicílico (principal fármaco de la época), ya que era amargo y causaba muchas molestias, combinando el salicilato de sodio con cloruro de acetil, obteniendo ácido acetilsalicílico. Aunque químicamente impuro e inestable. El científico no creyó en el futuro de su compuesto y abandonó su trabajo.

En 1859 Kolbe sintetizó el ácido salicílico. Y el 10 de Agosto de 1897, Félix Hoffmann, un investigador que buscaba un medicamento de mejor tolerancia que la Salicilina para la artritis que padecía su padre, trabajando en los laboratorios de Bayer inició una nueva era en la farmacología al descubrir el ácido acetilsalicílico, principio activo de la aspirina. El 6 de Marzo de 1899 fue inscrita en la oficina Imperial de patente s de Berlín como marca registrada de Bayer.

Más información en : "El Fármaco del Siglo XX, una semblanza muy asturiana"

PRÓXIMOS PROGRAMAS

JUNTAS Y REVUELTAS
26-09-2017 18:00
COMUNICACIONES TIAN
26-09-2017 19:00
EL CHIVATASO
27-09-2017 18:00

TWITTER J.L.P.