EL EDITORIAL. Arabia Saudí y el terrible terror en Yemen

 

COMU

Nuestro Editorial hoy se refiere a Arabia Saudí.

Sí, un país que ha sido –y es- noticia de una manera constante, lo que pasa es que sin apenas información. Lo primero por ese bloqueo que, junto con los Emiratos, Egipto y Bahréin, tienen sobre Qatar. De eso no sabemos absolutamente nada, y procuran que no sepamos nada. Arabia Saudí, como saben, es un gran consumidor de material bélico, aliado de Estados Unidos, y aliado de España… ¡Ejem! (sic).

Bien, pues por si tenía poco que hacer, parece ser que dicho país retiene al presidente, Saad Hariri, del Líbano. Y esto ha irritado a la milicia libanesa de Hizbulah, que lo ha interpretado como una declaración de guerra de Arabia Saudí contra el Líbano.

Lo que sí parece ser cierto es que este hombre hizo un comunicado en el que decía que renunciaba, por razones de temer por su vida, y lo hizo desde Riad (capital de Arabia Saudí). Todas son especulaciones, todas son rumores. El caso es que Saad Hariri no está en el Líbano, y el caso es que las tensiones, a punto de estallar, están al borde del caos.

Como si esto fuera poco –y fuera poco lo de Qatar- se añaden 20 detenidos por corrupción (príncipes, príncipes y más príncipes) detenidos por corrupción. Parece ser que todo es obra del futuro heredero, que quiere limpiar toda la… “lo que sea” que hay en el país. No tenemos tampoco criterio para saber si esto es cierto o no, y cuál es el nivel de corrupción que hay en un país tan inmensamente rico, pero condensada la riqueza en unos pocos (grandes explotadores de sus trabajadores extranjeros), y con una dictadura –obviamente- evidente, expresa, impresa, en sus reinados.

Ahí, además de eso, lo más destacado –ya de última hora- es el severo bloqueo que ejercitan sobre el Yemen. Llevan 19 meses bombardeando aquel país. Increíble, pero cierto. “Un horror bajo el sol yemení”, dice la prensa.

“Millones de yemeníes han consumido as contadas esperanzas que les quedaban. El cierre total de puertos y aeropuertos, decretado el lunes por la coalición árabe que lidera Arabia Saudí, amenaza con llevarse por delante al país más pobre del Golfo Pérsico, debilitado hasta la extenuación tras 19 meses de bombardeos saudíes”.

"La situación ya era insostenible antes del bloqueo completo. Ya teníamos escasez de medicamentos. Ahora los precios de sueros y anestésicos se han disparado", denuncia a El Mundo, Garalla, director de los servicios sanitarios en Hodeida, una ciudad controlada por el grupo rebelde chií de los hutíes cuyo puerto se ha convertido en el principal salvavidas para millones de habitantes. "La mayor inquietud es el suministro de petróleo. Los hospitales y los centros de diálisis trabajan gracias al combustible. Si nos quedamos sin crudo, las consecuencias serán catastróficas", musita el funcionario”.

Eso dice la nota de prensa Increíble, increíble.

"Desde el lunes, Yemen está aún más apartada del planeta. La coalición árabe que bombardea el país cerró todos los accesos por tierra, mar y aire al país para, según la versión oficial, detener el tráfico de armamento enviado a los hutíes desde Irán. Ni siquiera la ayuda humanitaria ha logrado desde entonces sortear el bloqueo en puertos como el de Aden, controlado por las tropas del presidente yemení en el exilio Abdo Rabu Mansur Hadi, afines a Riad”.

Increíble, la situación. Pero es peor que “Desde principios de semana las contadas organizaciones humanitarias que trabajan en la geografía yemení se han topado con un muro infranqueable. "Estamos en contacto con las autoridades. Desde el lunes la coalición no ha autorizado ninguna de nuestras solicitudes de entrada de material y personal", reconoce a este diario desde Saná Justin Armstrong, jefe de la misión de Médicos Sin Fronteras en Yemen. "Si el bloqueo se mantiene a largo plazo, va a afectar muy seriamente a nuestra capacidad para proporcionar ayuda sanitaria a la población", alerta”.

La organización opera en 13 hospitales y proporciona asistencia a otros 18 centros en once provincias del país. Una situación idéntica a la padecida por el comité internacional de la Cruz Roja. Su último envío de pastillas de cloro, empleadas en la prevención del cólera, no logró la aprobación saudí en la frontera norte de Yemen. Para la semana próxima, el organismo tenía previsto suministrar insumos médicos, entre ellos, 50.000 viales de insulina.

Más de 12.900 yemeníes han muerto bajo un plomo que ha destruido más 400.000 edificios. (Esto… esto es increíble) La falta de acceso a asistencia sanitaria y agua potable han propagando la hambruna y el cólera. La epidemia ha contagiado a cerca de 900.000 personas. Según la Organización Mundial de la Salud, siete millones de personas se hallan al borde de la hambruna (¡ojo!, ¿eh?) y dependen por completo de la ayuda para sobrevivir. "En seis semanas el suministro destinado a alimentarles se acabará",(¡se acabará!) advierten desde el organismo, que se ha sumado a las llamadas que exigen un inmediato levantamiento del bloqueo.

"Si no se revierte esta decisión, habrá una hambruna en Yemen y será la mayor que el mundo ha visto en muchas décadas con millones de víctimas", (¡esto es muy serio!) denunció el miércoles el jefe humanitario de la ONU, Mark Lowcock. El embargo saudí también insta a las organizaciones humanitarias a evitar algunas zonas del país, una recomendación que -según Médicos Sin Fronteras- "contradice el principio humanitario de imparcialidad, que establece que la asistencia debe llegar a todos los necesitados, con independencia de cualquier consideración política".

¡Ahí está!

“El agravamiento de la crisis de Yemen -uno de los escenarios donde Riad y Teherán libran su batalla por la hegemonía regional- se suma a la incertidumbre que rodea a la situación del presidente Hadi. Según medios de comunicación árabes, el mandatario, su familia y sus ministros se hallarían bajo arresto domiciliario en Riad en mitad de la purga iniciada por el príncipe heredero Mohamed bin Salman. (Como hemos comentado antes) Uno de los detonantes es la creciente enemistad entre Hadi y el príncipe heredero de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed, a propósito de la presencia y el papel de las tropas emiratíes en Yemen”.

Pues ahí tienen todo un Editorial de dolor, de tristeza, de desastre, que bien nos gustaría que no existieran, pero tenemos que reseñarlo, y el objetor total es Arabia Saudí. Y la reacción de los demás países que saben y escuchan esta situación, es nula. La ONU reclama, Cruz Roja también, Médicos sin Fronteras también, pero… el problema es político, de humanidad. ¡Terrible terror!

PRÓXIMOS PROGRAMAS

QI GONG
23-11-2017 18:00
COMER SALUD
23-11-2017 18:30
COMUNICACIONES TIAN
23-11-2017 19:00

TWITTER J.L.P.