EL EDITORIAL. Pederastia: La Iglesia Católica y sus trabas a las investigaciones

 

0000000COMUNICAHoy, nuestro Editorial no es a propósito de la invasión guerrera rusa en Ucrania. No. Hoy hemos cambiado porque ha habido una confluencia, una vez más –que también ha sido motivo de Editoriales en otros momentos- a propósito de la pederastia en la Iglesia Católica. 

Aquí lo tienen. Recogemos la noticia del diario El País:

“Otros ocho profesores del colegio jesuita Casp de Barcelona desde los años cincuenta han sido acusados de abusos. El caso de Francesc Peris no es el único, la orden conoce desde hace un año otros seis por los informes de este diario. Se suman una nueva acusación y el de un docente ahora en prisión que fue condenado tras denuncias en otro centro.”

Del año pasado… Como hemos dicho otras veces, si no se va a la causa, de nada vale ir descubriendo casos de pederastas. Seguirá habiendo, porque las condiciones que la generan siguen siendo las mismas. Y hoy hay más facilidad para que esto ocurra –parece mentira, ¿verdad? - porque los medios facilitan una cantidad de posibilidades de pederastia que, en otros tiempos, no se podía, de esa manera.

20230524 edit“El colegio Jesuitas de Casp, en el centro de Barcelona, está conmocionado por el caso de abusos de Francesc Peris, un religioso que pasó tres décadas en la escuela, hasta ser cesado en 2005 por “conductas inapropiadas”, y que también ha sido denunciado en Bolivia. Pero no es el único profesor acusado. EL PAÍS, dentro de su investigación de la pederastia en la Iglesia española iniciada en 2018, ha recogido estos años testimonios contra otros ocho docentes del centro, desde los años cincuenta hasta los ochenta.”

“Los jesuitas ya conocen casi todos desde hace meses, a través de los dos primeros informes que este diario entregó al Vaticano y a la Conferencia Episcopal, en diciembre de 2021 y junio de 2022. La Compañía explica que ha investigado todos los casos remitidos por este periódico “hasta donde hemos podido”. Afirma que solo tenían ya constancia de uno, el de Francesc Peris. Del resto, cuatro de ellos habían fallecido y no han averiguado nada en los archivos ni en entrevistas con responsables de esas épocas. Señalan que la única manera de avanzar es que les escriban posibles víctimas.”

20230524 edit 2¡Qué increíble! ¡Qué increíble!

“Sin embargo, otro de los jesuitas, acusado por un episodio en 1984, estaba vivo: “Se abrió un proceso canónico. Reconoció los hechos. No hubo más acusaciones, y el proceso culminó con medidas restrictivas”. Pero la orden se niega a revelar de qué jesuita se trata. “Mantenemos nuestra política de no dar nombres”, explican. En Estados Unidos, por el contrario, la Compañía ha publicado listas con decenas de nombres de los religiosos que habían recibido acusaciones creíbles.”

20230524 edit 3Pues bien, todo esto se junta con Estados Unidos, por eso este Editorial. Recogemos la noticia también del diario El País:

“Cerca de 2.000 menores sufrieron abusos sexuales a manos de 450 religiosos católicos en Illinois entre 1950 y 2010. Es uno de los casos más graves en el seno de la institución, que en la última década ha destinado sumas multimillonarias a indemnizar a las víctimas.”

Como ven, en el siglo pasado y en éste. Para que vean. ¡Señor Papa, los ha habido hace 13 años!

“Unos 2.000 niños de Illinois sufrieron abusos sexuales a manos de sacerdotes católicos entre 1950 y 2010, según un informe de la fiscalía general de ese Estado publicado este martes, que también detalla cómo el abuso a menudo fue tolerado y ocultado por los superiores de la iglesia, un patrón similar al de los casos perpetrados durante décadas en la diócesis de Boston cuya revelación contribuyó en buena medida a destapar esa lacra en EE UU.”

“El informe, de 696 páginas y publicado por el fiscal general de Illinois, Kwame Raoul, corrobora las denuncias de abusos presentadas contra 451 sacerdotes católicos en las seis diócesis del Estado, con un balance de al menos 1.997 víctimas en las últimas siete décadas, el doble de las registradas en Pensilvania en el mismo periodo de tiempo, otro de los grandes casos de la lista negra de la Iglesia estadounidense. El texto publica por primera vez los nombres de 149 sacerdotes y religiosos que, según la investigación, han sido objeto de denuncias creíbles. Como señala Raoul en el prólogo del informe, la investigación arrancó en 2018 por su predecesora, Lisa Madigan, quien acusó a la Iglesia de reportar menos casos de los existentes, al identificar inicialmente a 103 abusadores en sus filas. De los 451 mencionados en el informe, 330 han fallecido.”

20230524 edit 5¡Qué decir! Y el papa Francisco, pues… nada.

“Los escándalos de abusos han socavado la reputación de la Iglesia y han sido un gran desafío para el Papa Francisco, que ha aprobado una serie de medidas en los últimos diez años destinadas a responsabilizar a la curia, con resultados dispares por la resistencia interna. La Iglesia de EE UU ha debido pagar sumas millonarias para evitar juicios, hasta el extremo de que entre 2004 y 2009 siete diócesis se declararon en bancarrota para eludir el pago. Sólo el año pasado una diócesis de Nueva Jersey acordó pagar 87,5 millones de dólares a 300 víctimas y un mes después, la archidiócesis de Santa Fe destinó 121 millones a tal fin. Hasta 2007, la Iglesia de EE UU había desembolsado más de 1.400 millones en indemnizaciones.”

¡Resultados dispares, no! ¡Sin resultados!   Y cada vez van apareciendo más y más casos.   Ya nos remontamos a 1950. O sea, esto ha sido una práctica común. No de todos, por supuesto que no, pero muy conocida. Y los diferentes papas no han hecho mucho precisamente.

Una de las razones que, probablemente, subyacían en la renuncia del papado de Benedicto XVI, fue su    incapacidad para solucionar este problema, debido a que las curías -y tal- hacen la vista gorda, y esperan que pase el temporal. Pero, parece ser, que no pasa, y las personas ya no tienen miedo a denunciar. Y la cosa sigue; y seguirá, mientras la Iglesia, en el orden sacerdotal, siga estableciendo “la Pobreza, Castidad, y Obediencia”, pero, sobre todo, la castidad, como un parámetro institucional; el cual tienen simplemente para evitar herencias, y que todo quede en la Iglesia. Es decir, es una prohibición puramente económica. Para nada deriva del mensaje del Evangelio… ¡que sepamos! A no ser que haya un Evangelio “super secreto”.   

20230524 edit 6Nos parece, señor Papa, que usted debería dimitir. ¡En serio! No puede con el problema. Usted lo intenta. Y visita, y va, pero… no. No puede.

Y decimos “debería dimitir” porque, quizás, eso crearía una convulsión en la Iglesia; y quizás un proceso de un cierto grado de renovación, o… de radicalización, todavía más, institucional, lo cual tampoco vendría mal    porque entonces los fieles se darían cuenta de cuál es la situación. O sea, en cualquiera de los casos sería beneficioso. Usted ha puesto buenas palabras, buenas actitudes, pero… ¿soluciones? Ninguna. Ha tratado de tapar las cosas de alguna manera: visitas a Canadá, visitas a los países, pedir perdón... Esa política vaticana de mirar para otro lado, denunciar a un sitio, prohibir a otro…

20230524 edit 4¡No! Ya basta, ya basta. Hay que asumir la capacidad, o la incapacidad, que se pueda tener ante una situación de este calibre, que afecta a todo el mundo. ¡A todo el mundo, Papa Francisco! Creemos que es usted consciente de ello. Creemos también que ahora sale en los países, obviamente, en principio, “civilizados” -entre comillas- pero, poco a poco, van apareciendo casos en Latinoamérica, que es un foco enorme, que irán saliendo cada vez más.

Pero, mientras ustedes puedan contener que salgan más, se conforman con el “ya pasará la avalancha.” Y con decir: “Hay más casos de pederastia fuera de la Iglesia que en la iglesia!, pues…

¡Hombre, por supuesto! La iglesia es un Estado. Ya no es, ni siquiera, un sistema religioso. No, es un Estado y, como Estado, tiene sus limitaciones. Y, aunque, esté extendida por todo el mundo, por mucha pederastia que quieran practicar, siempre va a ser inferior, por supuesto, que en el resto del mundo. Pero eso no es justificación para decir “Bueno, total, lo nuestro es el 1%” … ¿Le parece poco?

(Hemos dicho el 1% al azar; no es un dato estadístico, pero depende de quién ejercite esa actitud.” Y, claro,   cuando la ejercita o sacerdote… las cosas adquieren otra dimensión. Es normal, ¿verdad? ¡Que así sea!

TWITTER J.L.P.