Las protestas estudiantiles en Francia ponen en aprietos al Gobierno
Cerca de 2.000 personas fueron detenidas el jueves durante disturbios en varias manifestaciones. El ministro de Educación se reúne con alumnos y padres para abordar la falta de recursos y las malas condiciones de los centros educativos
Justine, Marion y Lucile llevan desde las seis de la mañana del viernes en las puertas del instituto Montaigne de París, en el acomodado distrito VI de la capital, sosteniendo pancartas con reivindicaciones de lo más variopintas: contra Emmanuel Macron, contra Marine Le Pen, contra la violencia policial y contra los recortes en educación cuyos efectos, dice la primera de ellas, se notan día a día en las aulas. En su clase son 35 alumnos y “a principios de curso, en algunas aulas no había sillas para todos”.
“Sabemos que somos unas privilegiadas porque estamos en una zona donde las condiciones son buenas, pero tenemos amigos en otros institutos de banlieue [la periferia parisina] donde la situación es insalubre: se cae el techo, ven ratas y hay chinches en las aulas. Por eso protestamos, en solidaridad con ellos, para denunciar las malas condiciones en la educación pública”, explica la estudiante, de 16 años, que no da su apellido para que sus padres no la relacionen con los disturbios.